DEVOLUCIÓN GRATUITA

10 Hábitos de los Grandes Jugadores de Hockey

RSS
10 Hábitos de los Grandes Jugadores de Hockey

He tratado de ejemplificar cada uno de los 10 hábitos con el nombre de algún jugador top. Todos hombres, debido a mi pasada experiencia como jugador. He tenido la suerte de sufrir algunos de ellos en el campo, por tanto puedo hablar con bastante conocimiento de causa.

1. Maximiza tu V/P ratio

De promedio, un jugador de hockey está en contacto con la bola (en posesión de la misma) unos 2’ por partido. De estos dos minutos, deberías intentar estar el máximo tiempo posible con la visión habilitada. Eso significa, con tu atención en el entorno, y no solo en la bola. Podemos distinguir esta visión en dos tipos: la visión total (donde el foco de la atención se encuentra “arrojada” en el entorno y la bola se controla por intuición y “tacto”) y la visión periférica (donde se abre el campo de visión alrededor de la bola, cosa que permite atender el entorno y, a su vez, la bola). Los buenos jugadores siempre poseen la atención “allí”, en lo que pasa a su alrededor, maximizando su ratio entre visión/posesión. Los jugadores mediocres, por contra viven “aquí”, donde está la bola. Jugadores como Hauke Kemperman , Oliva , Mazzilli , Van Doren o Stanzl son buenos ejemplos de esta maestría en la visión.

2. Elimina tus adversarios con aceleraciones

Cada defensa se enfrenta a un dilema fundamental: qué hacer cuando el binomio “jugador-bola” se rompe. El 95% de los defensores deciden atender a la bola y perder la presencia del atacante. Si está omisión es explotada por el atacante con el uso de una adecuada aceleración, eso le generará una superioridad numérica por unos instantes. Este es el fundamento del “give and go”, o como generar una ventaja utilizando al compañero. Las aceleraciones también son de gran utilidad en combinaciones con el “tercer hombre”, “overlaps” o simplemente en los duelos 1v1. En cualquier caso, hoy en día no hay generación de ventaja posible sino es a través de aceleraciones. Teun de Nooijer fue el primer maestro en esta habilidad. Después de él hemos visto a otros grandes jugadores holandeses seguir su camino, como Rob van der Horst . Hoy día, este hábito ya se ha convertido en un denominador común de todos los jugadores top. Una condición sine qua non.

3. Sé un experto en el arte del engaño

Perspicaz, sagaz, audaz, listo... Estas habilidades “alternativas” son normalmente (aunque no siempre) desarrolladas gracias a la experiencia. Si quieres destacar sobre los demás, deberías ser capaz de influenciar y manipular tu entorno, si fuese necesario. Amagos, fintas, jugar al despiste con tus palabras, utilizar las reglas del hockey a tu favor, frustrar a tus rivales con tu actitud o seducir a los árbitros son algunas de las conductas que estos jugadores “poderosos” dominan. En este hábito, el gran maestro es Carlos Retegui. Cuando jugaba, no solo era capaz de dominar a sus compañeros, también se encargaba de dominar a los adversarios, a los árbitros, a los dos banquillos, a los espectadores (de los dos equipos) e incluso a los recogepelotas. ¡Menudo genio!

4. La agresividad no es negociable

El hockey está siendo cada vez más un deporte físico. Esto significa que el contacto físico estará más y más permitido por los árbitros. En nuestro deporte, los goles solo se pueden marcar desde dentro las áreas. Esto crea una zona del campo de una enorme trascendencia. Un campo de batalla para atacantes y defensas. Dentro las áreas, cada palmo y cada instante tienen un valor enorme. Por tanto, debes luchar fuerte. No seas violento, sé agresivo, pero quédate justo allí en el margen del concepto. No rehuses el contacto. ¿Ejemplos? Me encanta como Mirco Pruyser utiliza diestramente su cuerpo en el círculo. Hay otros ejemplos de jugadores super agresivos como Teun Rohof, Sergi Enrique, Juan Martín López o Glenn Turner . Estos jugadores son siempre bienvenidos y queridos en tu equipo, aunque la mayoría de veces son odiados por los rivales.

5. Todos los grandes defensas han cursado un Master en Gestión de Riesgos

En nuestro deporte, donde las colisiones y los impactos se penalizan bastante, robar la bola sin cometer falta es un arte. Se trata de gestionar el riesgo en tus acciones. La distancia desde donde metemos presión, no demasiado cerca, no demasiado lejos; la velocidad de tu stick en las intercepciones y los “jabs”; la intuición para escoger como y cuando hacer un “tackle”; ser listo con los “shavings”; la precisión y rapidez con el trabajo de piés en los 1v1 a máxima velocidad; cómo buscar los dobles; como ajustamos la defensa dentro el área. Etc. Hay una fina línea entre ser un maestro en la defensa o ser una auténtica máquina de provocar faltas. En mi opinión, el mejor defensa en gestión de riesgos es Matías Rey : elegancia, inteligencia y una “eficiencia-sin esfuerzo” genial.

6. Sé multifuncional

En el hockey contemporáneo ya no tenemos jugadores “especializados”. Necesitamos jugadores que puedan entender los fundamentos del juego y, entonces, ser capaces de desenvolverse en cualquier parte del campo. Se terminaron los defensas, los medios y los delanteros. Este esquema cartesiano está obsoleto. ¿Cómo saber quién es funcional? Imagina a 11 Mats Grambusch contra 11 Tom Grambusch . Los dos super-cracks, ¿verdad?. Pero la pregunta es, ¿quién ganaría?. En el largo plazo, los jugadores multifuncionales dominarán el mundo. De hecho, ya está pasando. 

7. ¡Dáme la bola!

Cuando las cosas se ponen feas, los grandes jugadores dan un paso al frente y tratan de cambiar el curso de los eventos por si mismos. Automáticamente aumentan su presencia en el terreno de juego. Empiezan a irradiar energía a raudales, animar a sus compañeros, gestionar el tempo del partido y participar más y más en las acciones del juego. Quieren someter el partido al imperio de su ley, y lo hacen teniendo la bola en su stick. He visto esta capacidad “heróica” en muy pocos jugadores, de los que quiero destacar a Santi Freixa y a Moritz Fürste como grandes ejemplos de este hábito.

8. Desarrolla tu sentido táctico

No hay nada peor que un tonto motivado. La mayoría de los jugadores top son inteligentes a la hora de interpretar el partido. Como si fuesen entrenadores dentro el campo. Tu sentido táctico va a ser el criterio en tu toma de decisiones. Las decisiones que tomes deben ser las buenas de acuerdo con los principios tácticos de tu equipo. ¿Es momento de lanzar un contraataque largo o es momento de mantener el control de la bola? ¿debo sacar rápido o esperar? ¿juego en largo o en corto? ¿debo incorporarme al ataque o es mejor guardar la posición de seguridad? Todo esto son ejemplos de micro decisiones tácticas que deben ser tomadas -in situ- por los jugadores. Aunque seas una persona talentosa, si te equivocas en la toma de decisiones de una forma continuada, es mejor que no juegues. Grandes expertos en táctica...Yo mencionaría a Mark Knowles , Barry Middleton o el mismo Arthur Van Doren. 

9. Latigazos con una mano, caricias con la otra

Los grandes jugadores son poderosos. Tal y como dijo Maquiavelo (que jugaba a hockey), ser poderoso es fruto de un equilibrio entre ser querido y ser temido. ¿Ser querido? Sí, ser admirado, inspirar a los demás, hacerlos mejores, tener cuidado y afecto por los demás, ser capaz de generar buen rollo en el grupo, etc. Pero también respetado, poner la gente en tensión si es necesario. Tus palabras deben ser obedecidas. Castigar si es necesario. Crear disciplina y luchar contra las conductas tóxicas con el proceso del equipo. En la selección española nosotros teníamos a Rodrigo Garza ejerciendo este rol. Diría que Martin Häner hace lo mismo en Alemania.

10. Actitud Kaizen

Quizá suena a cliché, pero nunca es demasiado tarde para seguir aprendiendo y mejorando tu rendimiento. Prueba cosas nuevas, fíjate en los demás y cópiales, aprende de otros atletas, de otros deportes. Sé crítico con tu entrenador, pídele más y nuevos recursos para seguir creciendo. Ten cuidado de tu cuerpo. Pon tu cabeza en las estrellas pero mantén tus pies en el suelo. Cuando veo jugadores como Paredes, Gilardi, Vivaldi, Quemada, Cortès, Knowles , etc. Lo que veo no es el triunfo del talento, lo que veo es el éxito de la humildad y el trabajo duro.

Gracias,
Andreu Enrich

Artículo anterior Siguiente artículo

  • Jordi Carrera
Comentarios 0
Dejar un comentario
Tu Nombre:*
Dirección de Email:*
Mensaje: *

Nota: los comentarios serán moderados antes de ser publicados.

* Campos obligatorios